Mejorar la calidad de vida de los pacientes con diabetes por medio de una intervención estructurada que busca el empoderamiento del individuo para modificar sus conductas y creencias de su padecimiento por periodos prolongados, utilizando los estándares internacionales de tratamiento.
Proporcionar atención médica especializada, integral y de alta calidad a población adulta con diabetes y formar recursos humanos capaces de reproducir el modelo de atención a nivel nacional.